Drogas, Sexo y Juegos de azar


 
 
Modelo APA - Dr. José Manuel González
 
 
 

 
 

Carta No. 1: Ella dice que no es alcohólica


Doctor José Manuel González:
Estoy muy apesadumbrado porque mi compañera toma todo el tiempo. Yo la quiero mucho. Creo que la quiero más que a mi propia vida. Desde que la conocí no he hecho más que complacerla darle todo lo que ella a querido y necesitado. Yo soy un hombre bueno, fiel, trabajador. Ella ya ha perdido su trabajo, su dignidad y la autoridad sobre nuestros 3 hijos. Cuando toma se me pone agresiva y después no se acuerda de nada. Ella dice que no es alcohólica pero toma todos los días, hasta me saca plata de la cartera para irse a tomar. ¿Qué hago doctor?
Joaquín

RESPUESTA

Apreciado Joaquín:
El Hospital de la Universidad de John Hopkinns, en la ciudad de Baltimore (USA) utiliza el siguiente cuestionario de 20 preguntas para determinar si un paciente es alcohólico o no:
1 ¿Es la bebida causa de la ausencia en su trabajo?
2 ¿Hace desgraciada a su familia el hecho de beber?
3 ¿Bebe Ud. porque se sienta disgustado con la gente?
4 ¿Bebe hasta el punto de afectar su reputación?
5 ¿Ha experimentado alguna vez remordimiento por su forma de beber?
6 ¿Ha experimentado dificultades económicas por el hecho de beber?
7 Cuando bebe, ¿frecuenta malas compañías o ambientes de condición inferior al suyo?
8 ¿Se olvida del bienestar de su familia cuando bebe?
9 Desde que bebe, ¿ha perdido Ud. el deseo de mejorar, de superarse?
10 ¿Se siente obsesionado por el deseo de beber en ciertos momentos del día?
11 ¿Desea Ud. tomarse un trago en la mañana siguiente a haber bebido?
12 ¿Tiene dificultad para dormir después de haber bebido?
13 ¿Han disminuido sus aptitudes desde que bebe?
14 ¿Compromete la bebida su posición o su negocio?
15 ¿Bebe Ud. para evadir las preocupaciones o las molestias?
16 ¿Bebe Ud. solo?
17 ¿Ha olvidado lo que ocurrió mientras bebía (“lagunas mentales”)?
18 ¿Ha recibido tratamiento para el alcoholismo por su médico?
19 ¿Bebe Ud. para reafirmar su confianza en sí mismo?
20 ¿Ha estado internado en un hospital o en una clínica a causa del alcoholismo?

La persona es un alcohólico si contesta “SI” a tres (3) o más preguntas de este cuestionario. Por lo que cuentas, parece que tu compañera respondería SI a más de 3 de estas 20 preguntas, lo que podría ser interpretado como un indicio serio de problemas con el alcohol. A mí me parece adecuado que leas este cuestionario con ella, para ver que piensa al respecto. Si luego de leerlo, ella reconoce que existe un problema, lo recomendable seria buscar ayuda profesional para solucionarlo.
Tu estas metido en una situación que requiere que actúes con tranquilidad y serenidad, para que las cosas anden bien. Conversar con un amigo de experiencia y madurez o con un psicólogo, psiquiatra, sacerdote, pastor o rabino puede ayudarte a sentirte más tranquilo y sereno. Creo que de esta vas a salir adelante. ¡Buena suerte!

Carta No. 2: Deseo saber si mi hijo está metido en las drogas

Apreciado Dr. José Manuel González:
Desde hace un tiempo me viene diciendo mis amigas y vecinas que mi hijo está metido en las drogas. Yo no sé qué creer y quisiera que Ud. me dijera que debo hacer para saber si eso es verdad. Mi hijo es tan conflictivo que yo no quisiera equivocarme porque sé que nos armaría un gran lío si yo digo algo sin tener la razón.
Atentamente,
Madre Preocupada

RESPUESTA

Apreciada Madre Preocupada:
La única forma segura de saber realmente si una persona consume drogas es por medio de un examen de laboratorio. La orina, la sangre o el cabello pueden ser estudiados en un laboratorio y el bacteriólogo puede saber si la persona está o no usando sustancias psicoactivas (Drogas).
Hay varias modificaciones en el diario vivir que pueden sugerirnos que un hijo, o cualquier otra persona, está usando drogas. Los principales cambios son:

• Emocionales. El hijo se muestra irritable, hostil, huraño, huidizo, desconfiado, irrespetuoso y con vocabulario insolente.
• Mentales. El hijo muestra pérdida de memoria, pérdida de ilación en sus pensamientos y conversaciones, cambios bruscos de temas de conversación, pensamientos ilógicos y percepción desajustada a la realidad.
• Conceptuales. El hijo pone en tela de juicio los valores y principios, la autoridad y el rechazo social a las drogas.
• Físicos. El hijo presenta aumento o pérdida del apetito, insomnio o somnolencia, sudor, taquicardia, mirada vaga y cambios en sus hábitos de aseo.
• Académicos o laborales. El hijo tiene bajo rendimiento en los estudios o en el trabajo, problemas de atención, esfuerzo, cumplimiento y asistencia.
• Familiares. El hijo presenta problemas para participar en las actividades familiares y en el cumplimiento de las obligaciones con la familia.
• Éticos. El hijo presenta mentiras, chantajes, hurto, violencia hacia otros y hacia sí mismo (intentos de suicidio).
Ninguna de estas características por si solas es signo de adicción a las drogas, pero varias de ellas si son indicio de que puede haber consumo de drogas. Cuando eso ocurre, lo mejor es salir de dudas haciendo un examen de orina o de sangre. Para una mejor información al respecto te aconsejo que te acerques a un laboratorio bacteriológico.

Carta de un drogadicto a su familia

“Yo soy un drogadicto. Necesito ayuda.
No trates de solucionar mis problemas. Esto me hace solamente perderle el respeto a ustedes y a mí mismo.
No me sermonees, regañes, culpes o discutan si ando bien loco o sobrio. Puede hacerles sentirse mejor pero solamente hace que la situación se empeore.
No acepten mis promesas. La naturaleza de mi enfermedad no me permite cumplirlas, aunque al hacerlas crea en ellas. Las promesas son mi único modo de diferir el dolor. No sigan cambiando de condiciones; si se hace un acuerdo persistan en él.
No se enojen conmigo. Les destruirá cualquier posibilidad de ayudarme.
No permitan que su preocupación por mi les lleve a hacer lo que yo debiera hacer por mí mismo.
No crean todo lo que yo les digo. Muchas veces ni sé lo que es la verdad, mucho menos decirla.
No tapen ni me traten de evitar las consecuencias de mi adicción. Podrá reducir la crisis pero hará que mi enfermedad se empeore.
Sobre todo, no huyan de la realidad como lo hago yo.
La drogadicción, mi enfermedad, se empeora si el consumo continúa.
Comiencen hoy mismo a aprender, a comprender, a planear mi recuperación. Busquen ayuda.
Yo necesito ayuda de un doctor, de un psicólogo, de un consejero, de algunas personas que están en un programa de autoayuda que se han recuperado de un problema de drogas y de un Poder Superior.

Su Drogadicto"

Como ayudar al adicto

La experiencia terapéutica muestra que los siguientes consejos son muy útiles para ayudar un ser querido que abusa del alcohol y/o las drogas:

l. No considere el abuso del alcohol o drogas como una deshonra para la familia. Las posibilidades de curación no son distintas de las que se dan en las otras enfermedades.

2. No pierda su tiempo en sermonear o regañar al que abusa de SPA. Es posible que él ya haya oído todo lo que usted le va a decir. Puede ser que acepte una parte, pero el resto no lo va a tomar en cuenta. Y se corre el peligro de que aumente en él la tendencia a mentir, o que le haga promesas que de ninguna manera va a cumplir.

3. Trate de no tomar actitudes de mártir o posturas de superioridad. A veces es posible dar estas impresiones aunque no se usen palabras. Las personas que se entregan al abuso de drogas (SPA), con frecuencia perciben estas actitudes en sus familias aunque no se expresen verbalmente.

4. No apele a la idea de "si tú me quisieras no seguirías haciéndolo, porque el abuso de SPA es un acto compulsivo y no puede ser controlado simplemente por una decisión de la voluntad. Tales apelaciones aumentan innecesariamente el sentido de culpabilidad del paciente, que por otra parte, las considera tan absurdas como si se le dijera: "si me quisieras no tendrías diabetes (o cualquier otra enfermedad)”.

5. Trate de no usar amenazas a no ser que haya pensado bien en las consecuencias y esté decidido a cumplirlas. Habrá ocasiones en que éstas sean necesarias, como, por ejemplo, cuando peligra la seguridad de los niños. Pero, en general, deben evitarse. Si hace una amenaza y luego no la cumple, el familiar que abusa de SPA llegará a la conclusión de que usted no estaba hablando en serio.

6. No le esconda las bebidas alcohólicas o las drogas. No trate tampoco de deshacerse de ellas. Usualmente esto le crea un estado de desesperación que lleva al adicto a buscar nuevas maneras de obtener más alcohol o más pastillas.

7. No permita que el paciente logre convencerlo de que si toma, fuma, huele o se inyecta junto con él, el abuso de SPA va a ser menor que si él lo hiciera solo. Si usted acepta esta idea, lo único que va a lograr es que el paciente posponga la búsqueda de una ayuda efectiva.

8. No sienta celos o frustraciones porque la persona que abusa de SPA tenga que ir a buscar ayuda fuera de la relación familiar. Existe la tendencia a pensar que el amor de la familia y el calor del hogar son suficientes motivos para lograr la curación de esta enfermedad. A veces el amor propio es más fuerte en el individuo que abusa de SPA, que sus vínculos familiares. Si se siente marginado cuando el paciente se dirige a otras personas en busca de ayuda, recuerde que, en el caso de otras enfermedades, nunca siente celos del médico.

9. No espera nunca un 100% de recuperación inmediata. En cualquier enfermedad hay un período de convalecencia, y a veces hay que contar con períodos de y de recaídas. El tratamiento de un adicto demora por lo menos dos años. A veces la familia cree que todo está bien a los 2 o 3 meses de tratamiento y comete el error de suspenderlo, con lo que se produce otra recaída en muy poco tiempo.

10. No haga por la persona que abusa de SPA lo que ella debe hacer por sí misma. No puede pasar los malos ratos por él, o quitarle los problemas antes de que él pueda comprender su gravedad y sus consecuencias, y así animarse a solucionarlos. Los problemas ayudan al adicto a entender que él está enfermo. Cuando la familia le soluciona los problemas está impidiendo que el adicto tome conciencia de la gravedad de su enfermedad.

11. Lo que sí es acertado, es procurar que el abusador de SPA encuentre en los momentos de abstinencia, apoyo, comprensión y cariño.

12. Busque una ayuda externa (profesionales de la salud, sacerdote, pastor, rabino, Alcohólicos anónimos, Narcóticos Anónimos). Si la situación se le sale de las manos, no dude en buscar personas entrenadas para ayudarle a solucionar el caso.